La auxiliar de enfermería Teresa Romero, de 44 años, ha dado negativo al ébola en la segunda analítica que se le ha realizado esta mañana. Desde el sábado pasado las pruebas han sido negativas al virus, pero los médicos necesitaban dos resultados negativos con un margen de 48 horas y después de que el cuerpo de la paciente estuviera libre de la medicación que ha recibido durante estas dos semanas que ha permanecido aislada en el hospital Carlos III de Madrid.
A partir de este miércoles el equipo médico empezará a relajar el régimen de aislamiento al que se ha sometido a la paciente. Para empezar, el personal sanitario accederá a su habitación sin el aparatoso traje de seguridad amarillo, con unas prendas mucho más livianas que permitirán a la paciente ver la cara al personal que la visita. Romero sufrió una decaída este lunes.
Además del bajón emocional, tuvo una décimas de fiebre y diarrea por una pequeña infección. Pero no ha perdido el apetito, ni las ganas de salir cuanto antes de esa habitación en la que ha pasado dos semanas aislada completamente del mundo.
Temió por su vida
Asimismo, la auxiliar de enfermería contagiada por ébola, Teresa Romero, ha reconocido hoy que temió por su vida, después de los días más críticos que ha pasado ingresada en el Hospital Carlos III de Madrid, según ha explicado la portavoz de la familia, Teresa Mesa, tras acudir al centro.
"Ha habido un momento que pensaba que se moría", ha dicho ante los medios de comunicación Mesa, quien ha explicado que le han realizado la segunda prueba para descartar que siga con el virus en el organismo, y que si da negativo, algo que se sabrá por la tarde, mañana será trasladada a planta, o bien a la quinta, o a otra habitación de la sexta, donde se encuentra ahora aislada. AGENCIAS