Que nadie se extrañe de que el presidente Touriño se haya acercado a los planteamientos del conselleiro de Industria en el caso Navantia. Ya saben, la operación liderada por el astillero Barreras para utilizar parte de las instalaciones de Navantia en Ferrol en la construcción naval civil. Instalaciones que actualmente permanecen absolutamente paradas por falta de carga de trabajo, e instalaciones que, además, están en terrenos de la Autoridad Portuaria de Ferrol. A lo que íbamos, que la SEPI dice que nones y que trabajen los romanos que para eso tienen el pecho de lata. Se inventa como justificación a la negativa informes secretos de la Unión Europea y lo que fuere menester porque en la SEPI no se enteran de que su negativa puede suponer la consolidación del PP en la alcaldía de Ferrol e, incluso, un cambio en la presidencia de la Deputación de A Coruña, algo que perciben los socialistas de aquí. O sea, que Touriño y el PSdG tienen mucho que perder por lo que no es extraño que acaben sumándose a la petición de dimisión del boss de la SEPI que ha hecho el BNG.