En Vigo más de uno está acongojado, ya me entienden, después de escuchar al nuevo boss de Citroen. Eso de no garantizar los empleos suena a primer aviso. Si añadimos los problemas de falta de suelo y de infraestructuras de transporte, ya saben, retraso del Plan General y el AVE hasta el 2013, por lo menos, pues tenemos en camino un pan como unas tortas. Y si a todo ello le sumamos que los mercados emergentes, es decir, los que, por ejemplo, empiezan a comprar coches, están en China, Europa del Este e India, ya me contaran. Por no hablar del coste de producción aquí y allá. En fin, que nos queda poco más que rezar.