El Sindicato Unificado de Policía (SUP), el mayoritario en el sector, considera que "el módulo de asistencia hospitalaria extrapenitenciaria" en el que se encuentra el etarra José Ignacio de Juana Chaos "no reúne las mínimas condiciones de seguridad". Así lo sostiene en un comunicado en el que pide la dimisión de los responsables de Instituciones Penitenciarias y del Ministerio del Interior y de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández De la Vega, que en relación con la entrevista de De Juana en "The Times" admitió que "algo ha fallado" y que tenía que haber "consecuencias". El SUP se refiere a las condiciones de seguridad del hospital en el que se encuentra el preso, un "mastodóntico centro sanitario plagado de laberínticos pasillos y visitados por varios miles de personas las 24 horas del día". Añade que "hay varias formas de acceder al módulo de seguridad que a día de hoy tienen un control de acceso casi ridículo, mediante unos medios técnicos fáciles de quebrantar hasta para un simple aprendiz de saboteador". Sobre las habitaciones del módulo, el SUP dice que "tienen idénticas características y equipamientos que las de cualquier otra habitación del centro", a excepción de unas rejas colocadas interiormente de forma horizontal que, en su opinión, "permitirían una fácil fuga" y "facilitan el suicidio de los custodiados por el sistema del ahorcamiento". Las lámparas, los enchufes y los demás medios de equipamiento básico de las habitaciones son, según el sindicato, "idénticas a las de cualquier otra habitación", pero con "el agravante", apunta, de que en el suelo "existen tapajuntas metálicos susceptibles de utilizarse tanto para autolesionarse como para agredir a los funcionarios de la custodia". El SUP hace hincapié en que el etarra está acompañado en todo momento, desde el pasado 25 de noviembre, por una mujer que tiene "absoluta libertad de movimientos" y "entra y sale de la habitación, del módulo de seguridad y del propio hospital cada vez que lo desea", y a la que sólo se puede cachear de forma superficial ante la ausencia de agentes femeninas en la custodia. Este régimen de acompañamiento, según el sindicato, "sólo se ha autorizado con otros presos en caso de enfermedad terminal y por periodos máximos de tres o cuatro días, cuando se preveía que la muerte era inminente". Además, y "contrariamente al régimen de visitas a otros presos, a quienes se les permite ser visitados por un máximo de dos personas a la vez", continúa el comunicado, De Juana Chaos "ha recibido visitas autorizadas de grupos de hasta tres y cuatro personas". "A la vista de lo especificado (...), nadie puede extrañarse de que en la habitación del etarra hayan podido introducirse cámaras fotográficas metálicas o de plástico, grabadoras o cualquier otro tipo de objeto para poder realizarle fotos o entrevistas, y de lo que sí debemos extrañarnos es de que no se hayan producido o puedan producirse otros hechos mucho más graves", agrega la nota. Para el sindicato, la "privilegiada estancia" en el hospital del etarra evidencia que "los gobernantes parecen vivir en una especie de inopia que desconoce el sentir y la apreciación sobre unos mismos temas por la gente de la calle" y significa "un desprecio casi absoluto a la sensibilidad de las víctimas, de sus familiares y de los policías que custodian al etarra".