Antonio Lodeiro / Radio Líder. El alcalde de Ferrol, José
Manuel Rey Varela, es un joven político de 39 años, también presidente de la
Federación Gallega de Municipios y Provincias. Es el mandatario de una ciudad
que tiene graves problemas económicos. Pero él ha cumplido una legislatura
completa, cuatro años por cuya gestión los ciudadanos parecen darle una mayoría
sólida en las encuestas.
Pregunta.- ¿Qué ha hecho para que las encuestas le den
esa proyección en una ciudad que tradicionalmente ha estado atomizada
políticamente?
Respuesta.- Creo
ser una persona normal, haber gobernado para todos y haber cumplido más o menos
los compromisos más importantes para los ferrolanos, cerrando viejas heridas
que llevaban veinte o treinta años abiertas e iniciando el cambio que esta
ciudad necesitaba y que nunca había
comenzado.
P.-Desde fuera no acaba de verse ese cambio…
R.-Hay que
venir a Ferrol para vislumbrar ese cambio. En cuatro años hemos iniciado un
proceso de transformación urbana muy importante en la ciudad. Hemos finalizado
obras estratégicas que estaban pendientes desde hace muchos años, la Plaza de
España, la calle del Sol, el Parque Reina Sofía, el Cantón de Molíns… Muchos
espacios emblemáticos que se habían deteriorado con el tiempo para recuperar
una ciudad que ha sido ejemplar, que ha tenido un urbanismo muy avanzado a su
tiempo. Todo está a la vista. Pero nos queda mucho más por hacer. Los
ferrolanos ven como ahora tenemos una ciudad humana.
P.- Y ha restaurado la moral y la calma psicológica de
los ciudadanos de Ferrol…
R.- Yo, sobre
todo, he tenido una confianza mayoritaria de cuatro años que me ha permitido
haber sido el alcalde de todos y defender los intereses de Ferrol por encima de
cualquier otra cosa, algo consustancial a lo que tiene que ser un alcalde. La
cercanía del alcalde con la gente la he cuidado y puede que eso haga estar al
alcalde en sintonía con su ciudad y con los ferrolanos quieren.
P.- Para todos los gallegos, la cuestión económica es
esencial. ¿Qué planes tiene para que el sector naval vuelva a relucir en su
ciudad?
R.- Galicia y
España pasa una crisis muy importante, que ha afectado no sólo a la economía
del país, que eso es lo de menos, sino a las familias. En Ferrol, esa crisis
dura treinta años, desde la reconversión de los ochenta. Yo tenía seis años y
he convivido con lo que significa perder la autoestima de mucha gente y de una
ciudad, por decisiones no adecuadas en el sector naval. A mí me tocó ser
alcalde en un momento muy complicado porque cuando llego a la Alcaldía hay cero
contratos para el futuro de Navantia. Yo lo que hice es echarle garra y
defender el naval por encima de todo. Hoy empieza a haber contratos y lo que
perseguimos es que esta senda continúe. Pero que, al mismo tiempo, nos tenemos
que dar cuenta los ferrolanos de que no podemos depender de Madrid solamente,
de lo que hagan los gobiernos de turno, me da igual de qué partido sean.
Sin más preguntas, Rey Varela
continúa:
R.-Tenemos
que conseguir la diversificación y yo he puesto en estos cuatro años la base de
ello. Hoy, el puerto genera una nueva actividad, que es la de contenedores.
Hoy, la antigua Astano empieza a trabajar en un sector nuevo, el eólico. Hoy,
el saneamiento de la ría es una realidad y podremos aumentar mucho las familias
que viven del marisqueo. Y el turismo se ha percibido como otra oportunidad
para la ciudad.
P.- El asunto del dique flotante da mucho que hablar y
va camino de convertirse en una de esas leyendas políticas urbanas que tanto
abundan en Galicia, como el gran grupo lácteo y cosas así. ¿Qué piensa hacer
usted?
R.- Esto es
una decisión nacional, de Navantia, empresa de capital público cien por ciento.
El proyecto se encontró con una normativa europea que impide el apoyo directo a
sectores productivos. Y creo que Navantia tiene que hacer un esfuerzo para
responder a la necesidad de mejorar las instalaciones, los diques que tiene
para la reparación. Ha sido la única pata del naval que no ha tenido ningún
problema, sino todo lo contrario. En un ámbito en el que trabajan mil personas
en nuestra ciudad, una inversión en el área de reparaciones es una inversión de
futuro.
P.- El puerto es diversificación, contenedores… ¿Qué le
falta para estar donde usted quiere que esté y que sea de verdad uno de los
pulmones económicos?
R.- El puerto
ha mejorado muy considerablemente. Pocos dicen en Galicia que es el puerto con
más tráfico de mercancías de la región. Hemos dado un paso fundamental con la
posibilidad de que la Autoridad Portuaria pueda visitar el ferrocarril a
nuestro puerto exterior.
P.- Cuando hablamos del puerto todos tenemos nuestro
puerto, como los aeropuertos o las universidades. En ese sentido, ¿cómo encaja
el puerto de Ferrol con el Puerto Exterior de La Coruña?
R.- Los
puertos tienen una ventaja sobre otras cosas públicas. Tienen que configurarse
como empresas con una cuenta positiva de resultados. Todos tienen que buscarse
una diversificación de tráficos para caminar hacia el futuro. Lo importante es
que el sistema portuario gallego vaya bien, pero también es importante hacer
hincapié en que todos los puertos gallegos presentan una cuenta de resultados
positiva. Son un servicio público diferente.
P.- Hablamos ahora de proyecciones demoscópicas. Le dan
una mayoría, rozando la absoluta. Si no la tiene, ¿qué cree que es lo mejor y
lo que va a pasar?
R.- Espero
que se cumplan los pronósticos. Pero la verdadera encuesta es la del día 24. Yo
tengo la mía, estoy en la calle y me vale más una mirada de alguien que me
diga: te voy a apoyar, has hecho todo lo que has podido, no te voté hace cuatro
años pero voy a hacerlo ahora. En cualquier caso, espero mejorar los resultados
anteriores.
P.- ¿Tiene miedo de que si le falta una concejalía haya
una gran coalición?
R.- Antes
hablábamos de papeletas y votos. Lo normal es que gobierne la lista más votada
antes que una coalición. La palabra la tienen los ciudadanos. Los gobiernos
estables son los que permiten avanzar. Y lo digo en una ciudad que ha estado
plagada de inestabilidad y coaliciones, por eso tiene un retraso de veinte o treinta
años.
P.- Usted ha sido víctima de uno de los errores
judiciales más sonados que ha afectado a la clase política, en un asunto que
preocupa mucho al ciudadano: la corrupción. ¿Qué regusto le ha quedado y cómo
habría que hacer las cosas en este ámbito?
R.- Es un
tema de enorme complejidad. Cualquier representante público tiene que estar
sometido a la auditoría de la justicia y salvaguardar a las personas y las
familias. Es complicado llegar a ese equilibrio. Espero que pueda haber más
medios para que haya más rapidez y calidad en las instrucciones y así
compatibilizar el derecho de todos a conocer comportamientos no adecuados y el
derecho también de las personas a defenderse.
P.- Usted, como decíamos al principio, es el presidente
de la Federación Gallega de Municipios y Provincias. Hemos hablado mucho de las
fusiones de municipios y, en general, se ha llegado a la conclusión de que esto
va para largo…
R.- En las
fusiones, lo primero que tiene que haber es un gran acuerdo entre los dos
grandes partidos para definir no sólo el tema de los ayuntamientos sino la
organización territorial. A los ayuntamientos recurren los vecinos cuando nadie
los atiende, pero reciben muchos menos recursos que otras administraciones. Esa
determinación no ha existido y espero que en el futuro haya diálogo, que
permita lo que ya ha empezado. Es verdad que no ha habido muchos ejemplos de
fusión, pero la colaboración entre ayuntamientos ha estado presente en estos
cuatro años. La palabra necesidad agudiza el ingenio y, en este caso, la
cooperación.
P.- Por cierto, ¿en qué punto está la colaboración
entre Ferrol y ayuntamientos limítrofes?
R.- Está
en el ámbito de prestar servicios conjuntamente, que puedan permitir que el ciudadano
salga mejor parado económicamente, que es la clave. Nosotros hemos puesto en
marcha una perrera para toda la Mancomunidad, una empresa de turismo que
promociona conjuntamente el turismo para toda la Mancomunidad, temas de
residuos, de bicicletas compartidas. Hemos dado algunos pasos en esa dirección
y esp