Antonio Lodeiro / Radio Líder. El exconselleiro de Cultura y
Educación Jesús Vázquez, actual diputado del Parlamento de Galicia, es el
candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Ourense. Se ha prestado
amablemente al diálogo y con él hemos mantenido esta conversación:
Pregunta.- Empezamos por los indecisos y contemplamos
cifras inauditas. ¿Será en realidad voto oculto?
Respuesta.-
Hemos pasado unos años tan malos, de tantas dificultades, que los ciudadanos
manifiestan su intención de castigo diciendo “no sé a quién voy a votar”, “ya
lo decidiré”… Yo creo que también hay mucho voto oculto, pero quedan cuatro
días y eso la hace más interesante.
P.- Voto oculto que, en buena parte, corresponde a su
partido y que también afecta al Partido Socialista…
R.- Comparto
totalmente ese análisis. Esos dos partidos comparten el enfado general de los
ciudadanos. Aunque creo que el Partido Popular está haciendo un trabajo
encomiable, muy bueno a nivel económico y ahí están los resultados. Después de
ese primer año en el que tres mil personas eran despedidas todos los días,
ahora estamos en unas cifras de más de mil setecientos empleos diarios. Se le
está dando la vuelta a la crisis, pero debería de llegar con más rapidez a las
familias, que lo están pasando mal todavía. Probablemente todos hemos cometidos
muchos errores.
P.- En las encuestas parece que usted saca la cabeza
pero a lo mejor no le llega. ¿Qué idea tiene de la gobernabilidad, podrá
gobernar si se queda a uno o dos de la mayoría absoluta?
R.- Creo que
debemos aspirar a la mayoría absoluta, a esa mayoría suficiente para devolver a
Ourense a su normalidad. Parece que fue este mes todavía cuando los Plenos eran
elementos para avergonzarse. Creo que el Partido Popular ha hecho una campaña
muy limpia, hablando solamente de nosotros. Hemos decidido desde la precampaña
pasar esa página y hablar en positivo a los ciudadanos, mostrarles todo nuestro
respeto porque es la única manera de que ellos nos respeten a nosotros. Y en ello estamos, haciéndoles llegar
nuestras propuestas, queremos trabajar en Orense con ilusión y es necesario el
voto útil para evitar los repartos de la tarta, que es un poco lo que ha pasado
durante los últimos ocho años.
P.- ¿No es políticamente exagerado unir las mayorías
absolutas a la estabilidad de gobierno?
R.- No en
este caso. El que vive en Ourense y ha padecido la parálisis e inestabilidad de
estos últimos años lo puede entender. Yo creo que la mayoría absoluta no tiene
nada que ver con la capacidad de diálogo y de tender puentes. La gente en
precampaña nos decía que basta del “y tú más”, y a ver si os ponéis de acuerdo
para llegar a un punto de acuerdo. Pero sí es cierto que aun ayer acudimos a un
debate en el que todos iban contra uno, con las peores armas que a la sociedad
la alejan de la política. Entonces sí creo en la mayoría absoluta, para hacer
llegar a los ciudadanos el proyecto del PP, las 200 propuestas con las que nos
presentamos y de las que rendiremos cuentas en su momento.
P.- Generalizando, si hay un sitio de donde uno
saldría corriendo sería del ayuntamiento de Ourense, por lo ocurrido en los
últimos tiempos… ¿Con qué ánimo llega a una ciudad que aleja todas las sombras?
R.- Venimos
con ilusión para pasar página y abrir una puerta de alegría. No hemos hecho una
referencia al pasado, hemos actuado siempre en positivo. Queremos trabajar las 24 horas del día, creo que tender puentes
porque tendremos que gobernar para todos, los que nos votan y los que no.
Partiendo de ello tenemos que trabajar con todos los sectores para que, sobre
todo, mejore la creación de empleo.
P.- En todas las encuestas los ciudadanos hacen
hincapié en dos asuntos: corrupción y situación económica. ¿Qué medidas
incorpora a su programa para aumentar la transparencia?
R.- Hay que
dar un paso importante, establecer un código ético. Abriremos un portal con
todos los datos del Concello y que la ciudadanía conozca todos los pasos que se
dan. En todo caso, hay una ley de transparencia que garantiza esto. Orense
tiene que dar ejemplo, en las cuestiones más sencillas, en las juntas de
gobierno, en las comisiones informativas, en las mesas de contratación,
participación del ciudadano… Crearemos un servicio de control para ver la
realización correcta de la ejecución de contratos públicos…
P.- ¿Sacamos a los políticos de la mesa de
contratación o ponemos más para que se vigilen?
R.- No. El
político tiene que ser político y el técnico, técnico. No hay nada peor que un
político se vuelva técnico porque es cuando vienen los reparos de la
Intevención y pasa lo que pasa. Quien me conoce, he pasado seis años en la
Consellería de Educación, sabe que siempre he practicado la mayor
transparencia. Los pliegos tienen que ser claros y trabajar con total honradez,
algo que se debía de dar por descontado.
P.- Háblenos un poco de la situación económica de
Orense y de las medidas que pueden adoptar si ganan…
R.- Es
necesario ver cómo están las cuentas, a partir de un análisis serio y riguroso.
Nuestro programa ha sido tremendamente cauteloso, nos han dicho que no dijéramos
aquello que no íbamos a cumplir. Por eso queremos ser realistas. El empleo es
eje transversal de cualquier medida. Llevaremos a cabo un plan de empleo local,
dentro de nuestras competencias, en el que incluiremos a mujeres, jóvenes y
personas en riesgo de exclusión. También, una atención especial a personas con
discapacidad y trataremos de entendernos con consellerías como la de Traballo,
para poder participar en programas y estrategias de la Unión Europea, que nos
permitan mejorar las empresas existentes y captar nuevas. Ayudaremos también a
nuestros vecinos con una reducción fiscal y favorecerles con un plan adaptado
para el pago de los impuestos, y con bonificaciones para empresas que generen
empleo y permitan optar a gente a su primer empleo.
P.- Son partidarios de las incentivaciones…
R.- Dentro
de nuestra capacidad, más que la subvención, que no puede partir de nosotros.
Entraríamos en incompatibilidad con la Consellería de Traballo, que es la que
tiene las competencias de empleo. Pero esta tarea sí es importante, en una
ciudad envejecida como es la de Ourense. Y aprovechar nuestro potencial.
P.- En Galicia, en general, el asunto demográfico es
una de las peores amenazas. ¿Medidas para potenciar este asunto?
R.- En todo
tiene que ver el empleo y la economía. En la medida que vaya bien, las otras
circunstancias se ven favorecidas. Coordinaremos un plan de natalidad, con la
creación de nuevas escuelas, de unidades de atención temprana y la conciliación
de la vida laboral con la personal. Pequeñas medidas harán percibir a las
familias que esto va mejor.
P.- Recuerdo que usted comentó en una ocasión el
ahorrarse el uso del coche oficial…
R. – En ocho
años se ahorraban 350.000 euros, que es mucho dinero, sobre todo en una ciudad
tan pequeña en la que transporte público lo tenemos tan cercano. Es una medida más
dentro de la racionalización del gasto público. Es necesario reducir gastos de
protocolo, gabinetes de confianza, aportaciones a los partidos políticos… Nos
hemos comprometido que en el primer presupuesto que desarrollemos que se
incrementen las partidas destinadas al ámbito social y las entidades sociales.
P.- En Ourense ha dejado, como en toda Galicia,
laminadas a muchas personas. ¿Cómo está la ciudad, en ese sentido?
R.- Está en
la tónica general. Sí es cierto que Galicia tiene unas tasas más bajas que
otras comunidades, pero lo estamos sufriendo y se ha sufrido. Una prueba de
ello es la cantidad de gente joven que se ha marchado. Hay que trabajar en ese
sentido porque, de lo contrario, la estructura piramidal será completamente
contraria a la de una ciudad con unos indicadores sanos. Creo que nos estamos
haciendo una ciudad muy mayor, con el abandono de gente joven, entre 20 y 30
años. Si se deja este asunto, después es más complicado retomarlo.
P.- Otra cosa, las infraestructuras y el AVE…
R.- No
tendría que haber sido complicado el transporte metropolitano, que es una
necesidad y una demanda de casi veinte años. Tenemos grandes infraestructuras,
con la entrada del AVE para 2018, y Ourense tiene que ser una puerta de entrada
más que de salida. Tenemos nuestra potencialidad, nuestro atractivo turístico,
y hemos de estar dispuestos para que ese AVE preste los servicios que se
esperan de él. Desde la ciudad, a través de las redes de autobuses o trenes,
hay que facilitar la visita a otros lugares como la Ribeira Sacra, acudir a los
balnearios o a la propia estación de Cabeza de Manzaneda.
P.- La apuesta del termalismo es una de las
principales bazas de la ciudad…
R.- Es
necesario, es una de nuestras grandes potencialidades y nunca se la ha sacado
provecho, más allá de la preparación de unas termas, hoy en día abandonadas,
sin una señalización clara, sin infraestructuras mínimas para poder aparcar.
Hay que convertir a Ourense en una ciudad-balneario, dar un paso más y para ello
es necesario dotarla de un balneario. Aunque creo que el termalismo va más
allá, en combinación con la propia Universidad, con el Campus-Agua, el poner
tener un centro de I+D+I en el tema termal y sacarle provecho con la industria
asociada con la riqueza que tenemos en nuestros manantiales. Y generar una
demanda que la propia oferta invierta y que instituciones inviertan también en
infraestructuras hoteleras.
P.- ¿Echa de menos las constantes trifulcas y seguras
alegrías de la Consellería de Educación?
R.- Echo
mucho de menos a mi gente, a mis compañeros durante seis años, a todos. Desde
que entraba en la Consellería hasta que me marchaba echo de menos a la gente.
P.- ¿Habrá ahora más cercanía con el ciudadano?
R.- Sí, pero
la consellería de Educación es una de las más cercanas porque al final un
conselleiro conoce el problema real del niño o la niña que tiene unas
deficiencias. A veces pensamos que la administración autonómica no está cerca
del ciudadano. En el caso de Educación, teniendo en cuenta nuestros 1.500
colegios, se podría decir que al final se conocen todos y cualquier
circunstancia es conocida y el conselleiro debe y va a tratar también ese
problema.