Las demandas de disoluciones matrimoniales crecieron un 2,3 % en el primer trimestre de 2015, según los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial, que confirman que los efectos de la crisis siguen notándose en el número de peticiones de cambios de las medidas acordadas en las rupturas familiares.
Durante los tres primeros meses del año, también aumentaron las demandas de separaciones (2 %) y los divorcios (2,3 %), respecto al mismo periodo de 2014. Efe