Radio Líder.- Alfonso Rueda es el
secretario general del Partido Popular de Galicia y habla de las últimas
elecciones municipales en nuestra región, en las que fue coordinador general de
su formación, lo mismo que en las anteriores.
Pregunta.- Desde su privilegiado observatorio, ¿cómo
juzga los resultados de su partido en el territorio nacional?
Respuesta.-
Las mayorías absolutas están cada vez más difíciles y cuesta conseguirlas. Bien
es verdad que en 2011 se habían conseguido unos resultados espectaculares, que
no contábamos con repetirlos porque las circunstancias eran diferentes.
Esperábamos conseguir mejores resultados, ganar más alcaldías… A esto se une
ese “cordón sanitario” del Partido Socialista, al que todo le vale con tal de
que no gobierne el Partido Popular, seamos los más votados o no.
P.- Juan Francisco Herrera dijo, recién finalizadas
las elecciones, que el Partido Popular no fue más votado "por antipáticos". A
lo mejor, en el fondo, tenía algo de razón…
R.- Hemos
pasado años muy difíciles, porque estábamos en la mayoría de los gobiernos.
Mientras tanto, el Partido Socialista, que nos había llevado a donde estábamos,
se dedicó a no hacer nada. Nosotros tuvimos que tomar decisiones desagradables
para la gente y eso ha influido notablemente en las votaciones. Y eso, unido a
otras cuestiones que han ocurrido en mi partido es posible que te haga
desagradable. Nosotros somos conscientes de ello, sobre todo porque queremos
recuperar la confianza de los votantes.
P.- Todos los datos poselectorales indican que sus
votos fueron a Ciudadanos o se quedaron en casa…
R.-
Precisamente, por eso son recuperables.
P.- La autocrítica es necesaria, como decía Feijoo,
quien también habló de la necesidad de cambios. ¿Cómo y con qué cadencia se van
a hacer estos cambios?
R.- Somos un
partido nacional y vamos a estar dentro del proceso de toda España. Estamos en
función de cuándo sean las elecciones generales para hacer nuestro proceso, sin
prisas pero sin pausas.
P.- No queda nada, si descontamos el verano…
R.- Nosotros
hemos puesto una fecha límite. Estamos hablando de un año para hacer cuatro
congresos provinciales y el autonómico, más los locales, cuando toquen. Ahí es
donde hay que renovar personas o políticas. Ahora, es verdad, las fechas
concretas van a estar condicionadas por
las elecciones generales. Lo que no tendría sentido es estar haciendo congresos
en plena campaña.
P.- Feijóo también está teniendo en cuenta que en
España también habrá cambios porque está en todas las quinielas. ¿Pueden
afectar estos cambios a la Presidencia de la Xunta de Galicia?
R.- Siempre
decimos lo mismo. El nombre de Feijóo siempre esta ahí, lo cual quiere decir
que lo hace muy bien donde está, y eso hay que tenerlo en cuenta. Dicho esto,
se puede servir en la cosa pública en muchos puestos y él ahora mismo está en
el puesto que ocupa. En principio, aquí quiere seguir y no ha dicho nada en
contrario, salvo lo que usted decía, que ahora los rumores son más fuertes.
Pero lo veo muy centrado, sabiendo que en Galicia quedan muchas cosas que
hacer.
P.- ¿Dónde se ve usted en el futuro?
R.- Yo llegué
al partido de la mano de Feijóo y ahí seguiré mientras él quiera. Los que
estamos con él seguimos trabajando porque hay poco tiempo para otras cosas. El
político que esté especulando con estas cosas es seguro que le saca el tiempo a
otras muchísimo más importantes.
P.- En el ámbito español, independiente de algún
sector del electorado que haya que recuperar, el cambio de candidato en este
momento debe de ser muy arriesgado…
R.- No hay
que olvidar que Rajoy ha hecho muchas cosas buenas. Hace cuatro años, ya no lo
recordamos, España estaba al borde de todos los desastres y, afortunadamente,
poco a poco, las cosas han ido enderezándose. Ahora bien, sin cambios las cosas
no irían bien. Pero otra cosa es cambiar el candidato a la Presidencia del
Gobierno, que creo que no sería acertado.
P.- Es evidente que hay un intento de "cordón
sanitario", un cierto entreguismo del PSOE hacia “Podemos”, que puede ser una "semitumba" considerable…
R.- Lo
lógico es que el partido que gobierna sufra un desgaste, que es lo que le ha
ocurrido al PP en Galicia. Pero, aun así, hemos ganado las elecciones. Vamos a
hablar ahora del Partido Socialista en Galicia, al que conocemos también. Pese
a que nos quieran vender que han tenido un magnífico resultado, salvo en Vigo,
sus resultados han sido muy malos. Y creo que se va a acentuar en el futuro por
las decisiones que va a tomar ahora. Por ejemplo, en Coruña no entran en el
gobierno pero sí en Ferrol. En Lugo no se sabe qué van a hacer porque con tal
de gobernar serán capaces de barrer al candidato Orozco, por exigencias de
“Podemos”. En cada ciudad, un criterio diferente pero siempre para evitar que
gane el PP a pesar de ser lista más votada.
P.- Este concepto de "lista más votada" es más
político que otra cosa. Pero, por cierto, en el próximo Congreso habrá cuatro
partidos. ¿Cómo no se le ocurrió un cambio electoral a nadie?
R.- Pocas
dudas hay en Galicia sobre este tema, porque encabezamos la petición a nivel
nacional, con manifestaciones públicas muy contundentes. Además, es el sistema
que hay en toda Europa excepto en España. Es tan legal que gobierne la lista
más votada que haya un pacto, pero cuando los pactos son todos contra uno ya es
más discutible, sobre todo cuando los apoyos a los más votados superan el
cuarenta por ciento en algunos lugares. Se negó al cambio el Partido Socialista
y ahora se estará tirando de los pelos. No lo conseguimos entre todos y ahora
lo lamentamos.
P.- En las Diputaciones creo que hay poco que hacer,
quizá intentar recuperar las de Lugo y Ourense, pero está complicado…
R.- A ver
qué pasa. Ojalá me equivoque, pero me temo que en Lugo el señor Orozco
renunciará, diciendo que hace un gran sacrificio, y pondrán al número dos en la
Alcaldía. Jaime Castiñeira, candidato más votado por segunda vez, quedará
fuera. En Ourense también ganamos las elecciones. Allí, el señor Jácome dice que
quiere ser alcalde y si no, que hace una moción de censura…
P.- Ahí, el PSOE ha dicho que no…
R.- El PSOE
gobernó en Ourense y se ha quedado en una representación mínima. Espero que el
Partido Socialista en Orense sea coherente, pero ya veremos lo que pasará.
P.- Se les advirtió que había que darle muchas vueltas
a los avisos que llegaron de Vigo, dirigidos por un "viejo zorro" de la
política como Abel Caballero. Pero no hicieron ustedes caso. Y encima se "comieron con patatas" a la conselleira que enviaron…
R.- Cuenta
nos dimos, otra cosa es fuéramos suficientemente hábiles para ver que ese
discurso localista y anti-Xunta calase entre los vigueses. Lo que hay que hacer
ahora, con nuestra magnífica candidata y conselleira, es recomponer el partido
para que dentro de cuatro años el resultado no tenga nada que ver con el de
ahora.
P.- Lo de las "Mareas" para las generales, ¿es para
tener miedo o no?
R.- Miedo,
no; respeto, a todo el mundo mientras nos respeten a nosotros. A ver qué
coherencia tienen estas “Mareas” con la integración de varias fuerzas que
parece que son muy parecidas pero que a veces tienen posiciones antagónicas. Ya
veremos lo que pasa en las elecciones, cada uno con sus argumentos y con su
fuerza para convencer a la gente. Miedo, ninguno, pero vamos a pedir que nos
respeten como partido más apoyado por los gallegos. Creemos que hemos tocado
suelo, a partir del cual queremos empezar a recuperar la confianza de la gente
que en esta ocasión no nos ha apoyado, para decirles que vuelvan a confiar en
nosotros.
P.- ¿Cómo ven a Ciudadanos, que han venido a probarse
en las municipales y cuya incidencia no ha sido muy notable en Galicia? No sea
desagradable con ellos, por si tiene que pactar posteriormente…
R.- No, yo
no soy desagradable con nadie. Hablábamos de “Mareas” y veo cosas en estas
formaciones con mucha preocupación, pero a “Ciudadanos” lo veo como un partido con
responsabilidad, como una fuerza política con la cual se puede llegar a
acuerdos. Parte de su electorado puede ser también del Partido Popular. Nosotros
trataremos de que la gente pueda ver que puede seguir votándonos a nosotros. A
“Ciudadanos” lo vemos como una posible fuerza aliada para conformar gobiernos
moderados, que no lo basen todo en romper el sistema. Ciudadanos no está en eso
y debemos de tenerlo en cuenta.
P.- Porque las elecciones ya están ahí, a la vuelta de
la esquina, probablemente en otoño…
R.- Como
usted decía antes, con el verano por medio, todo va a ir más rápido y podremos
intuir cuándo se van a celebrar, a efectos de prepararlo todo.