Asunta Basterra no pudo defenderse en el momento de su muerte, el 21 de septiembre de 2013, dados los elevados parámetros que presentaba en sangre provenientes del Lorazepam, el principio activo del ansiolítico Orfidal, que habían dejado "muy limitadas sus capacidades de defensa".
Es lo que han relatado, mediante videoconferencia, dos forenses del Instituto Nacional de Toxicología (INT) en la penúltima jornada de las pruebas periciales del juicio por la muerte violenta de esta pequeña de origen chino, crimen del que están acusados sus padres adoptivos, Rosario Porto y Alfonso Basterra. Efe