Los
proyectos de investigación desarrollados sobre el sector vinícola por el grupo
de Viticultura de la Misión Biológica de
Galicia (MBG) ocupan un lugar
destacado en la exposición “La vid, el vino y el CSIC”, cuya comisaria es Carmen Martínez.
Hasta
el 31 de diciembre en el Real Jardín
Botánico de Madrid se podrá realizar un recorrido por dos siglos de investigación en torno a la vid y el vino en una exposición
pionera que incluye más de 100 paneles
informativos con fotografías y las investigaciones de los 29 centros de
investigación del CSIC participantes.
El
Grupo de Viticultura que dirige la directora Carmen Martínez ha llevado a cabo
destacados estudios agronómicos de una misma variedad plantada en diferentes
zonas para que las bodegas puedan elaborar vinos con las típicas
características varietales pero con matices que los hacen únicos y
diferentes en función del lugar en el que se cultivan.
En
los paneles de la exposición también se puede comprobar el efecto de los
distintos manejos de cultivo en la vid y en la calidad de las uvas, ya que
la Misión Biológica de Galicia ha
demostrado que una variedad plantada en un mismo tipo de terreno y bajo
idénticas condiciones climáticas puede dar producciones muy diferentes en
cuanto a calidad y cantidad dependiendo de las técnicas y manejos de cultivo:
tipo de conducción de poda, número de yemas dejadas en poda, aclareo de
racimos, deshojado y desnietado.
Otro
de los estudios destacados de la Misión
Biológica de Galicia es el de las tres enfermedades fúngicas de mayor
incidencia en la viticultura mundial: Mildiu, Oidio y Botrytis, que afectan a
las hojas y racimos de la vid. Con toda la información recabada por el CSIC,
actualmente se está desarrollando un modelo
de predicción para alertar al viticultor de los riesgos, en colaboración
con Monet y diferentes bodegas.
La
aplicación del cultivo in vitro en la vid, que el CSIC utilizó de forma pionera en la
variedad Albariño desarrollando una metodología para la regeneración in vitro, es uno de los estudios en los
que se pone el foco de atención en la muestra, que también resalta la
identificación de cinco antiguas
variedades de vid en retablos barrocos
de distintas áreas vitícolas de Galicia y Asturias, demostrando la antigüedad
de su cultivo en estas zonas.
Uno
de los paneles informativos de la exposición incluye el estudio sobre el
aprovechamiento del bagazo del vino para elaborar aceite de semillas de uva de las variedades Albariño, Caíño Blanco,
Loureiro y Mencía, que la MBG ha
demostrado que contienen compuestos
bioactivos beneficiosos para la salud.
“La
vid, el vino y el CSIC” se aproxima a la investigación científica del sector vitivinícola
desde una perspectiva multidisciplinar, demostrando su trascendencia a nivel
económico, social, cultural y gastronómico en España.
El
CSIC, que genera el 20% de la producción científica nacional, es la institución
con mayor porcentaje de transferencia de resultados al tejido productivo, tal y
como se puede corroborar en esta exposición, que cuenta con la colaboración de
9 bodegas: Terras Gauda, Vega Sicilia, Marqués de Riscal, Grupo
Estévez, Freixenet, Abadía da Cova, Borsao, Alto Moncayo y Lustau y
el apoyo de otras entidades como la Plataforma Tecnológica del Vino de España
(PTV).