A Coruña.- “El balance que puedo hacer de este
primer año de gestión es moderadamente positivo: un 30 por ciento del programa
electoral ya está cumplido y pocos gobiernos municipales pueden decir algo
así”, manifestó Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, en el transcurso de los
“Desayunos del Finisterre”, acto organizado por la Asociación de la Prensa de
La Coruña y que presentó su presidente, Manuel González.
“Y estamos -añadió el máximo responsable municipal
coruñés- cerca de aprobar la instauración de la Renta Social Municipal, que es
el punto más importante de nuestro mandato”.
En la presentación, Ferreiro hizo un
repaso somero de la mayoría de los asuntos y destacó el aumento de la
comunicación entre el ayuntamiento y los vecinos como uno de los principales
cambios de la ciudad. “Se abrieron debates de distintos temas cuando antes se
gobernaba de espaldas a la ciudad”, dijo el alcalde, quien añadió que “nos
encontramos con una situación económica complicada y le dimos la vuelta:
renegociamos la deuda, empleamos menos recursos para pagarla y más para la
ciudad”. También destacó, según él, el “aumento presupuestario de las políticas
sociales”.
Por otra parte, el alcalde coruñés
dijo haber incluido a “A Coruña en el mapa del Estado por la manera de hacer
las cosas” y haber resuelto “en un cincuenta por ciento el problema de los
vertidos”.
También habló Ferreiro de la
“remunicipalización de servicios”, como línea fuerte de trabajo, aunque su
ejecución “está pendiente de los informes que se preparan”, lo mismo que la cárcel
antigua, “pendiente de definir su
utilización para usos sociales o equipamientos que no existan en la ciudad”.
Sobre el proyecto de movilidad de la
ciudad dijo que “está puesto en marcha y la Compañía de Tranvías y el
Ayuntamiento tienen dispuesta su línea de actuación”, aprovechando,
“naturalmente, parte de los antiguos planes tanto del PP como del PSOE. El
objetivo es rebajar tiempos y que se llegue en bus antes que en coche a
cualquier punto de la ciudad”.
En cuanto a la sensación en la
población de que tan sólo se habían cambiado los nombres de las calles dijo que
“según a quién se pregunte. A eso se le dio mucha relevancia, pero nosotros
tratamos de transmitir todo lo que hacemos por igual”. Lamentó también que no
haya diálogo fluido con el PSOE y pronosticó que las negociaciones para aprobar
los Presupuestos de 2017 se iniciarán “tras el verano”.
Ferreiro calificó el ritmo de
concesión de licencias urbanísticas como situado en “parámetros normales.
Tratamos de poner orden ante la costumbre de anteriores gobiernos de ´dejar
hacer´”.
También dijo que no daba por perdido
el tranvía, “aunque el tramo entre la Torre de Hércules y el castillo de San
Antón es complicado y requiere mucho dinero”. Y se mostró satisfecho “con el
noventa y nueve por ciento de los funcionarios municipales, que colaboraron
lealmente”, aunque observó un “cierto queme” de la época anterior.
Las únicas opiniones sobre política
general fueron por las elecciones de finales de este mes de junio. Ferreiro
dijo que detecta “cierto aburrimiento de los ciudadanos, por no haberse firmado
un gobierno de progreso”. Pero, añadió a continuación, “la política alternativa
a los austericidios del PP sigue ahí. Depende del PSOE acabar con ella”.