Francia vive hoy una nueva jornada de manifestaciones contra la reforma laboral, la primera desde su aprobación en julio en condiciones muy difíciles para el Gobierno, con una huelga de controladores aéreos que supone la supresión de vuelos en los aeropuertos de París.
"Cuando un proyecto de ley es malo, sobre todo en las condiciones en que se aprobó éste, se convierte en una ley muy mala", declaró esta mañana en una entrevista a la emisora "France Info" el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, cabeza visible de la protesta. Efe