El Nobel de Química 2016 ha premiado el desarrollo de las máquinas más pequeñas del mundo, revolución que ha llevado la nanotecnología a una nueva dimensión y con posibles múltiples aplicaciones como sensores, nuevos materiales, sistemas de almacenamiento energético o en informática.
El francés Jean-Pierre Savage, el británico James Fraser Stoddart y el holandés Bernard Feringa diseñaron y sintetizaron máquinas moleculares, "desarrollando moléculas con movimientos controlados que pueden realizar una tarea cuando se les proporciona energía", según el fallo anunciado hoy por la Real Academia de las Ciencias Sueca. Efe