Mariano Rajoy ha aceptado el encargo del Rey de someterse de nuevo a la investidura, esta vez con la certeza de que será reelegido, y lo ha hecho con el propósito de que trabajará por tener un gobierno "estable y duradero" mediante el "diálogo" y los "acuerdos" con los partidos políticos.
Felipe VI ha concluido esta tarde su ronda de consultas y, como era previsible, ha propuesto a Rajoy como candidato a la investidura, tras escuchar al presidente de la gestora, Javier Fernández, la confirmación de que el PSOE se va a abstener, una decisión que sigue causando una profunda división entre los socialistas. Efe