Donald Trump saboreó hoy el triunfo de las elecciones en privado y desde lo alto de su Trump Tower en Manhattan mientras Estados Unidos se pregunta qué tipo de presidente será el millonario, coronado entre la rabia de la clase trabajadora y la sorpresa de la elite política.
Mantuvo reuniones privadas con su asesores más cercanos, llamó a su familia, a sus seguidores y conversó con Mike Pence, el gobernador republicano de Indiana que se convertirá en el nuevo vicepresidente de EEUU y en la persona encargada de asumir el mando del país si el presidente dimite o muere. Efe