Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron mediante estudios de geofísica que en el interior de la Pirámide de Kukulkán, en la zona arqueológica de Chichén Itzá (Península de Yucatán), existe una segunda subestructura, es decir una pirámide de menor tamaño.
El grupo integrado por científicos del Instituto de Geofísica y de la Facultad de Ingeniería de la UNAM fue el que informó, en agosto de 2015, que la edificación maya, también conocida como El Castillo, fue levantada sobre un cuerpo de agua (cenote) y ahora una segunda etapa de estudio, mediante tomografía eléctrica, arrojó información del interior. Efe