El preso etarra José Ignacio de Juana Chaos ha abandonado la huelga de hambre después de haber sido clasificado en segundo grado penitenciario, con la aplicación del artículo 100.2 del reglamento, de modo que cumplirá su condena en régimen atenuado "para evitar su fallecimiento". De esta forma se pronunció el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien compareció en el Congreso para explicar las razones que le han llevado a tomar "personalmente" esta decisión como ministro del Interior, que, subrayó, se ajusta "escrupulosamente" a la legalidad. "Va a seguir cumpliendo su condena; en primer lugar, lo hará en un hospital del País Vasco para su tratamiento y cuando ello fuera posible, si es que fuera posible, en su domicilio hasta su total restablecimiento", precisó el ministro. El titular de Interior dijo que el riesgo para la vida del preso "en el momento actual es muy alto" y el de que tenga secuelas permanentes "es aún mayor", puesto que su situación "es muy mala desde el punto de vista físico". Por ello, insistió en la conveniencia de la medida, dado su "grave estado de salud", para "evitar su fallecimiento" y "permitir, en la medida de lo posible, su recuperación". El ministro mostró su "convicción" de que, de no haber adoptado esta decisión, De Juana "hubiera fallecido en las próximas semanas". La decisión fue adoptada, según relató, a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión de Aranjuez, que contó con la aprobación del juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, y fue acordada finalmente esta mañana, previo informe favorable del Ministerio fiscal. Según dijo, esta misma mañana informó de su decisión a los distintos grupos políticos de la Cámara, a los que ha ratificado, según dijo, la voluntad del Gobierno de actuar "firmemente" para acabar con el terrorismo. En relación con esta decisión, comentó que cuenta con el apoyo de todos los grupos parlamentarios con la excepción del PP. "Sé que la decisión es controvertida, pero es mi responsabilidad tomarla y por eso la he tomado esta mañana", añadió el ministro, quien anunció que sobre esta medida se informará a las víctimas del terrorismo. "He ponderado cuidadosamente las consecuencias de la decisión", aseguró el ministro, quien insistió en que ha "meditado mucho" sobre las consecuencias de hacerlo y también sobre lo que hubiera podido pasar si no lo hubiera hecho". Hizo hincapié en que se trata de una "prisión atenuada", pero no de un régimen de libertad condicional -"no es ni siquiera un tercer grado", apuntó- y añadió que al preso se le aplicarán medidas específicas de seguimiento y control". Alegó razones legales y humanitarias e hizo referencia a los informes médicos "concluyentes" para avalar esta medida, que se produjo ayer y que es efectiva desde el momento en que la firmó la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo. El ministro quiso dejar claro que el preso etarra está cumpliendo una pena de tres años del Tribunal Supremo por delitos de amenazas y otro de enaltecimiento del terrorismo, y no por los asesinatos cometidos, por los que ya cumplió la condena. Insistió en que si a De Juana no le quedara algo más de un año por cumplir la condena por un delito de amenazas "no habría tomado esta decisión", sentenció. Al abordar las razones de tipo humanitario, adujo que era "perfectamente consciente "de que muchos ciudadanos podrían pensar que De Juana no merece este tipo de tratamiento, porque él no tuvo piedad de sus víctimas". "No les falta razón", admitió el titular de Interior, quien, no obstante, recalcó que "una de las diferencias entre los terroristas y los que no lo somos es que a nosotros nos importa la vida, la de todas la personas, sean o no terroristas", apostilló Rubalcaba, quien subrayó que "probablemente en eso reside nuestra legitimidad moral". Insistió en que la administración penitenciaria debe cumplir con este mandato constitucional, "cualesquiera que sean los motivos que hayan llevado, al penado a su estado actual". "Debe cumplir con este mandato constitucional para preservar la vida de quienes están en la prisión", agregó. Recordó que esas "razones humanitarias" han estado presentes en un número de casos similares -que cifró en 20- en los que se han aplicado medidas penitenciarias equivalentes a las que he decidido aplicar a Ignacio de Juana. "En muchos casos, con presos de ETA que tenían condenas muy superiores por delitos muchos más graves a los que se dan en el caso de hoy", afirmó Rubalcaba, quien sostuvo que "el Estado tiene que ser firme y a la vez inteligente, y este Estado es firme y está actuando de forma inteligente". Abandono de la huelga de hambre Tras su llegada al hospital Donostia de San Sebastián, a donde fue trasladado en ambulancia, el portavoz de Askatasuna, Juan Mari Olano, informó de que el preso etarra ha decidido abandonar la huelga de hambre.