Fidel Castro se fue hoy de La Habana para no volver, entre lágrimas y silencio de sus compatriotas frente al malecón, que se llenó de jóvenes y mayores, los más emocionados, para despedir las cenizas de un líder que les dejó "preparados para la lucha".
Amaneció en La Habana con un sol espléndido que acompañó el recorrido del cortejo fúnebre por las calles de la capital cubana, entre banderas y proclamas de "¡Viva Fidel!" o "Yo soy Fidel", que rompían por momentos el silencio reinante. Efe