Turquía vivió hoy una jornada de duelo y conmoción por el doble atentado perpetrado anoche en Estambul, que causó 38 muertos y 155 heridos y del que se ha responsabilizado un grupúsculo radical kurdo, mientras que el presidente, Recep Tayyip Erdogan, ha prometido que los autores pagarán "un precio muy alto".
El doble ataque sacudió el sábado a las 19.30 GMT (22.30 locales) las inmediaciones del estadio del Besiktas, en el centro de Estambul, donde hora y media antes había terminado un partido de este club contra el visitante Bursaspor. Efe