La conmoción se ha apoderado hoy del tanatorio compostelano de Boisaca, donde se celebró el funeral de Ana María Enjamio Carrillo, una joven de Boqueixón (A Coruña) que fue cosida a puñaladas y que ha sido enterrada en el cementerio de Santa Mariña de Grastar.
Lágrimas, rostros compungidos y rabia contenida han estado presentes en esta misa donde al final hubo un sonoro aplauso con el que intentaron, en un gesto simbólico, arropar y dar calor a esta muchacha de 25 años que estrenaba su primer empleo, en una filial de Citroën en O Porriño (Pontevedra), y también un vehículo. Efe