Los cuerpos sin vida de 14 funcionarios del Gobierno iraquí han sido encontrados sin vida en la provincia de Diyala, después de que 18 oficiales hubieran sido secuestrados por un grupo suní relacionado con al Qaeda en respuesta a la violación por parte de una mujer a manos de miembros de la fuerza policial chií, en un nuevo día de violencia en el que al menos 11 personas han muerto a consecuencia de sendos atentados en Bagdad, y en el que cerca de 80 miembros de Al Qaeda podrían haber perdido la vida en enfrentamientos cerca de Faluya. Los cuerpos de los 14 funcionarios estatales secuestrados por el grupo suní 'Estado Islámico de Irak', vinculado con Al Qaeda, aparecieron esta tarde en la provincia, situada al noreste de Bagdad, según informaron fuentes del Ministerio del Interior iraquí. El portavoz del Ministerio, Abdul-Karim Jalaf, confirmó la aparición de los 14 cuerpos. El grupo se había hecho responsable del secuestro de 18 funcionarios a través de un comunicado colgado en una web, en supuesta represalia por la violación de una mujer suní por miembros de la Policía, dominada por los chiíes. Jalaf culpó a Al Qaeda de los asesinatos y afirmó que las autoridades iraquíes "perseguirán y cogerán a quienes han asesinado a estas personas desarmadas". El grupo había amenazado con ejecutar a los rehenes a las 24 horas de su secuestro si el Gobierno iraquí no entregaba a los funcionarios implicados en el caso de violación. La amenaza fue publicada en su página web oficial, pero se desconoce el momento exacto en el que se inició la cuenta atrás. "Esta bendita operación es una respuesta a los crímenes desarrollados por los infieles en su lucha contra los suníes", afirma la declaración. "El último de estos crímenes cometidos por los traidores ha sido la violación de nuestra hermana feligresa", concluyó. La declaración del grupo se refería a la mujer por su nombre y por su origen suní. Sin embargo, funcionarios del Partido Islámico de Irak, el grupo suní más grande del Parlamento, afirmaron que la mujer empleó un nombre falso cuando presentó su denuncia y que en realidad se trata de una chií. El departamento de Derechos Humanos del partido se encuentra estudiando el caso, después de que la mujer afirmara a varias cadenas de TV árabes que fue detenida el pasado 18 de febrero, llevada a un cuartel de la policía y posteriormente, asaltada sexualmente por tres funcionarios. Según el comunicado emitido por el grupo, todos los secuestrados pertenecían al Ministerio del Interior, de mayoría chií. El grupo no especificó cuando fueron retenidos contra su voluntad, pero Jalaf informó de que probablemente tuvo lugar la mañana del jueves cuando se dirigían a la ciudad de Jalis, a 80 kilómetros al noreste de Bagdad. Llevaban ropas civiles, como algunos de los hombres que aparecían retenidos en el sitio web, según Jalaf, que añadió que las investigaciones pertinentes siguen su curso. Por su parte, el centro de mando conjunto iraquí-estadounidense confirmó los secuestros pero situó el número de rehenes en 14. El portavoz de las fuerzas estadounidenses en el norte del país, coronel Michael Donnelly, afirmó que "trabajamos de cerca con la Policía y el Ejército iraquíes para reforzar la seguridad e impedir estos sucesos".