Las fiestas de Año Nuevo en Europa resultaron golpeadas con el ataque terrorista en una discoteca de Estambul, en el que murieron 39 personas, aunque en el resto de capitales la tranquilidad y las medidas de seguridad fueron la tónica dominante.
Las fuertes medidas de seguridad que se establecieron en Estambul, como en otros países europeos, no fueron suficientes para impedir un atentado terrorista en una de las discotecas más emblemáticas de la ciudad turca. Efe