Unos 1.200 refugiados e inmigrantes, varados en Belgrado en su camino hacia Europa occidental, se niegan desde hace días a ser alojados en centros oficiales de acogida y desafían las bajas temperaturas al aire libre en el centro de la capital serbia.
El grupo, en su mayoría hombres jóvenes, se encuentran en un viejo y abandonado almacén, donde viven, cocinan, lavan su ropa y esperan algún "contacto" que les ofrezca continuar de forma clandestina hacia Europa occidental. EFE