Este jueves se celebra el Día de la Mujer Trabajadora. Con este motivo, los sindicatos gallegos han avanzado estudios en los que analizan la situación laboral de la mujer en Galicia. Desde Comisiones Obreras (CCOO) resaltan que las mujeres lo tienen más difícil a la hora de encontrar trabajo, a pesar de estar, en muchos casos, mejor formadas que los hombres. Además, cuando consiguen el puesto, tienen muchas posibilidades de ganar menos que un varón, ejerciendo el mismo puesto. CCOO denuncia que se sigan asignando roles tradicionales a las féminas, como la atención del hogar, de los hijos y de los mayores. Un problema ?cultural? que las perjudica a la hora de buscar trabajo. Los empresarios asumen que sus empleados hombres no prestarán tanta atención a su vida personal. Ya tienen quién lo haga por ellos. Así lo resaltaba, en Radio Líder, Maika Bouza, miembro del gabinete técnico de economía, de Comisiones Obreras en Galicia. Para intentar acabar con esta cadena, el sindicato ha presentado alegaciones al Plan de Igualdad del Gobierno central. Pretenden ampliar el permiso de paternidad, para ampliar su responsabilidad en la familia. Desde la CIG se han encargado de recordarnos las diferencias salariales existentes entre ambos sexos. Un 36,4% de las mujeres empleadas en Galicia no alcanzaron el Salario Mínimo Interprofesional durante 2006 según el estudio ?A situación socioeconómica da muller en Galiza? presentado por el sindicato en Santiago. Este porcentaje, que se desprende de los datos de la Agencia Tributaria Española, dista del registrado por el del colectivo masculino, un 20,6%, que en la comunidad gallega no llegó a la remuneración básica fijada. Desde la organización sindical nacionalista inciden en que sólo un 70% de las mujeres asalariadas gallegas ?el 69,4%- percibieron en 2006 los ingresos medios de la comunidad, de 14.887 euros anuales ?1.240,5 euros al mes. Así, denuncian que únicamente un 10% del colectivo femenino empleado en Galicia está integrado en el tramo de mayores ingresos. Por lo demás, apuntan que se mantienen diferencias de un 27% entre el salario masculino y el femenino Pese al incremento experimentado en la tasa de ocupación femenina en los últimos seis años ?del 32,9% en 2000 al 40,5% en 2006-, este sindicato recuerda que este aumento ha sido global y ha repercutido de igual modo en el colectivo de asalariados masculinos ?cuyo grado de ocupación fue del 58,4% el pasado año. A juicio de la CIG este repunte se enmarca en un momento de ?bonanza económica? y no es, por tanto, al efecto de una política de ?medidas conciliadoras ou fomentadoras da actividade feminina?. En esta línea, subrayan que con respecto a la tasa media de ocupación registrada en el conjunto del Estado ?42,4%-, Galicia se sitúa casi dos puntos por debajo. Si desde 2001 esta cifra se incrementó en 6,7 puntos, en el resto de España la tasa de ocupación se elevó en 8,1. Y la calidad del empleo, es otra de las prioridades que critica el sindicato, que destaca el incremento experimentado por la tasa de temporalidad durante el pasado año. Este indicador creció un 1,8%, hasta el 38,6% -frente al 31,9% de los hombres. Sobre todo, la CIG destaca la situación existente en el sector público, en el que la temporalidad de las trabajadoras ?del 32,3%- duplica a la de los empleados varones ?16,9%. Dificultades para emplearse UGT, por su parte, ha puesto el foco sobre la dificultad de las mujeres para encontrar trabajo. Un 37,19% de las mujeres gallegas en situación de desempleo llevan buscando trabajo más de un año mientras que los hombres en el mismo caso representan un 30,5% del total, según el informe ?Situación sociolaboral da muller en Galicia? del sindicato UGT. Esta es una de las diferencias con las que el mercado de trabajo distingue entre los colectivos masculino y femenino. La tasa de ocupación seguía siendo inferior entre las mujeres ?40,5%- y los hombres ?58,4- al cierre de 2006. Sobre todo, en el caso de las féminas gallegas, que todavía permanecen dos puntos por debajo de la media nacional ?42,4%. De igual modo, el número de mujeres paradas representó el pasado año un 11,4%, cifra muy superior al 6,1% de demandantes de empleo masculinos. Por su parte, la elevada temporalidad ?de un 38,7% para las mujeres y un 32% para los hombres en Galicia al cierre de 2006-, denunciada de modo reiterativo por las organizaciones sindicales, sitúa a España en la primera posición entre los 27 países que integran la Unión Europea. Este factor incide con especial intensidad en las trabajadoras gallegas, tanto las dedicadas al sector privado ?40,9%- y las del público ?un 32,4%. El mercado laboral gallego se caracteriza por su reducida proporción de contratos indefinidos, con un 88,85% de conciertos temporales y un 11,5% indefinidos. Esta situación tiene una mayor incidencia en el colectivo femenino ya que el porcentaje de contratación es del 10,3% para las mujeres frente al 11,9% de los hombres. ?Brecha salarial? El informe de UGT hace referencia a la ?brecha salarial? que padecen las mujeres gallegas cuyo salario medio sitúan en torno a los 1.062 euros mensuales frente a los 1.427 euros que cobran cada mes los empleados en Galicia. Esto significa que las mujeres ingresan una media que representa un 74,4% de la cuantía percibida por los trabajadores masculinos. La mayor diferencia se registra en la dirección de las administraciones públicas y empresas de más de diez empleados, sector en el que el colectivo femenino gana un 35,58% del salario masculino. Esta desigualdad es casi inexistente en el ámbito de la hostelería, restauración y servicios personales, en el que el sueldo de una mujer es un 95,49% del de un hombre.