El candidato conservador a la presidencia de Francia, François Fillon, pidió hoy perdón por haber empleado a su esposa y sus hijos como asistentes parlamentarios, una práctica que "rechazan los franceses" pero que "es legal", insistió.
En una multitudinaria conferencia de prensa, el ex primer ministro aseguró que es objeto de "una campaña difamatoria y calumniosa" para evitar que su programa de "ruptura" triunfe en las presidenciales, aunque admitió haber cometido "errores". EFE