La crisis ha golpeado cinco veces más a los niños que menos tienen que a los más ricos, y mientras unos perdieron el 32% de sus recursos, los otros solo los disminuyeron un 6%, según Save the Children, que augura que ocho de cada diez de esos menores continuarán siendo pobres toda su vida.
Una disparidad que está directamente ligada al empleo de sus padres, siendo España el país donde más ha crecido el número de niños que viven en hogares donde nadie trabaja, hasta llegar a los 800.000, según el informe "Desheredados. Desigualdad infantil, igualdad de oportunidades y políticas públicas en España". EFE