En oncología pediátrica no solo hay que curar, hay que curar bien porque estos pequeños pacientes tienen seis veces más riesgo que el resto de la población de padecer un segundo tumor debido, fundamentalmente, a los tratamientos recibidos y que esta enfermedad en los niños es consecuencia de la genética.
Lo asegura, en una entrevista con Efe, el jefe de Servicio de Hematología y Oncología Pediátrica del Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid, Luis Madero, quien apuesta por la investigación para mejorar aún más la supervivencia. EFE