El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles la ratificación del tratado de libre comercio e inversiones entre la Unión Europea y Canadá (CETA). El visto bueno al controvertido acuerdo permitirá su entrada en vigor provisional esta misma primavera, a la espera de que los parlamentos nacionales europeos den luz verde a su aplicación definitiva, y siempre que la parte canadiense también lo ratifique.
Sin embargo, la aplicación definitiva y total del acuerdo -incluidos elementos controvertidos como los tribunales de arbitraje entre multinacionales y estados- no será efectiva hasta que los parlamentos nacionales y regionales competentes en los países de la UE (hasta 38 cámaras) den su aprobación.
Las negociaciones del CETA finalizaron en septiembre de 2014 pero, en su tramitación, el tratado se encontró con el veto de Bélgica, a raíz de la oposición de la región de Valonia, que alcanzó un consenso in extremis con el Gobierno belga. El pacto fue rubricado entre la Unión Europea y Canadá el 30 de octubre.
Populares y Liberales, a favor; Verdes e Izquierda Unitaria, en contra
El pacto comercial ha sido respaldado con 408 votos a favor, 254 en contra y 33 abstenciones, con el apoyo mayoritario del Partido Popular Europeo (PPE), Liberales (ALDE), Conservadores y Reformistas (ECR) y un voto divido según delegaciones nacionales en el seno de Socialistas y Demócratas (S&D).
Los Verdes y la Izquierda Unitaria se han opuesto a su ratificación, porque dudan de las garantías que ofrece en materia laboral, protección medioambiental y sanidad, y alertan del poder que da a las multinacionales frente a las leyes nacionales. Las fuerzas euroescépticas, como el Frente Nacional francés, han votado en contra también. RTVE