Un tribunal australiano dictaminó hoy que los conductores de la empresa de transporte privado Uber deberán pagar el impuesto sobre bienes y servicios como cualquier otro taxista.
La Oficina Australiana de Impuestos (ATO, siglas en inglés) determinó en agosto de 2015 que los conductores de esta empresa deben pagar el tributo, lo que motivó que Uber interpusiera un recurso legal ante la justicia del país. EFE