El discurso del odio y la demonización que se ha impuesto en muchos países del mundo, incluidos los democráticos, supone una grave amenaza para la subsistencia de los derechos humanos, alertó Amnistía Internacional (AI) en su informe anual divulgado hoy.
La organización escogió París para presentar el documento -por primera vez lo hace fuera de Londres- por la relación entre el momento que vive Francia, inmersa en un estado de emergencia tras los ataques terroristas vividos y bajo riesgo de una victoria ultraderechista en las próximas elecciones presidenciales, y el mensaje del informe este año. EFE