La muerte de los 30 británicos fallecidos en el atentado perpetrado en junio de 2015 contra un hotel de Túnez fue un homicidio, según un juez, que eximió hoy al establecimiento y a las agencias de turismo de cualquier negligencia en el suceso.
El magistrado Nicholas Loraine-Smith, del Tribunal Superior de Londres, evaluó durante seis semanas las circunstancias del ataque perpetrado en la playa del hotel Riu Imperial Marhaba, en la localidad de Port El Kantaoui, próxima a Susa, por el radical islámico identificado como Saifeddine Rezgui. EFE