Un grupo internacional de científicos detectó la etapa más temprana registrada hasta ahora de la explosión de una estrella masiva, que produjo una supernova, lo que permitió observar el material expulsado por el cuerpo celeste en sus estertores finales, explicó hoy el físico William Lee Alardín.
La explosión fue captada en octubre de 2013 por el Observatorio Palomar en California (EE.UU.) en una galaxia a 160 millones de años luz de nuestra Vía Láctea. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año a 300.000 kilómetros por segundo. EFE