El Villarreal continúa con su ascenso y ya es quinto después de derrotar al Celta de Vigo, que se descuelga de la pelea por la Liga Europa, en un partido en Balaídos que decidió un solitario gol de rebote de Roberto Soldado en la recta final del primer tiempo.
La primera parte estuvo marcada por la batalla táctica. Berizzo y Escribá demostraron tener bien estudiado a su rival. El Celta, con unas asfixiantes marcas individuales por todo el campo, logró evitar que Trigueros y Bruno entraran en juego; el Villarreal, muy bien plantado, sólo sufría con las carreras de Bongonda por la izquierda. EFE