La agencia ferroviaria europea lo tiene claro. El riesgo en la curva de Angrois -el barrio compostelano en el que descarriló un tren Alvia en julio de 2013 ocasionando la muerte a 80 personas-, "fue indentificado" y el gestor de la infraestructura (Adif) tenía que haberlo gestionado para reducirlo, pero simplemente lo pasó al maquinista. Más información | EP