La 'operación Fénix', que investiga al expresidente de Banesto Mario Conde y a su entorno por supuestos delitos de blanqueo y fraude fiscal, entre otros, encara su segundo año de instrucción a la espera de que la justicia avance en las pesquisas y adopte nuevas medidas para los implicados en la trama.
Doce meses han transcurrido desde aquella mañana de abril en la que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil irrumpió en el domicilio del exbanquero, ubicado en un tranquilo y residencial barrio de la capital de España, en busca de documentación comprometida tras cinco años de sospechas. EFE