Apremiado por la indignación derivada de la incesante violencia contra periodistas, que ayer se cobró la vida de dos nuevas víctimas, el Gobierno de México reconoció hoy la insuficiencia de las medidas para proteger al gremio y anunció un trabajo coordinado con los estados para encarar la crisis.
Al término de una reunión de seguridad con autoridades del estado de Guerrero efectuada en Acapulco, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, declaró que el Gobierno federal "repudia y condena las cobardes agresiones contra periodistas, y expresa por supuesto sus sinceras condolencias a los familiares". EFE