La familia de Yeremi Vargas, el niño de 7 años desaparecido desde el sábado en Vecindario (Gran Canaria), cree que al pequeño "se lo han podido llevar" porque es un niño "tímido y asustadizo" que no se habría ido por su cuenta, aseguró su tía y portavoz de la familia, Milagros Suárez. La tía de Yeremi aseguró que el niño no salió por su cuenta del solar donde jugaba con dos primos de su edad, anexo a su propia casa y a la de la abuela del niño. La familia descarta que el pequeño se haya podido perder ya que, según dijo la portavoz Milagros Suárez, "él sabe perfectamente dónde está la casa; él puede llegar a la casa perfectamente y bien si estuviera perdido". Yeremi Vargas desapareció el pasado sábado sobre las 13.30 horas cuando jugaba en un solar de la zona de Los Llanos, a pocos metros de su abuelo y dos tíos, después de que la abuela llamara a la familia para comer y todos entraran en la vivienda menos él. Al darse cuenta de que el niño no estaba en la mesa, la familia comenzó su búsqueda en la casa y posteriormente en los alrededores de la vivienda, y acto seguido denunciaron la desaparición del pequeño ante las autoridades. Yeremi Vargas tiene siete años, los ojos marrones, el pelo rubio y lleva gafas, y en el momento de su desaparición vestía un jersey de color naranja, un pantalón de chándal gris y zapatillas deportivas. En una rueda de prensa para informar sobre la búsqueda del menor, la tía del niño Milagros Suárez explicó que el solar donde jugaban los niños el sábado da a dos calles, por lo que si a Yeremi Vargas lo llamaron desde la calle de atrás "no pudimos darnos cuenta". Agregó que en la zona hay nuevos vecinos a los que su familia no conoce, por lo que "aunque hubiera alguien que estuviera mirando a los niños tampoco nos hubiéramos percatado porque hay mucha gente nueva". "Por eso pensamos que pudieron haberlo llamado desde la calle de atrás", añadió la tía. El concejal de Seguridad Ciudadana de Santa Lucía, Luis Campos, explicó que "casi podemos asegurar" que Yeremi Vargas no ha salido de la isla, porque antes de que hubiera pasado una hora de su desaparición la Policía Nacional y la Guardia Civil ya lo sabían y habían puesto en marcha de inmediato el dispositivo de control. Campos indicó que se han controlado todos los puertos de la isla así como el aeropuerto, y que los barcos que partieron entre la hora en la que desapareció el pequeño y en la que se puso en marcha el dispositivo de control se registrarán en los lugares de destino a su llegada. El concejal manifestó que ha habido muy buena coordinación entre la familia, que fue muy rápida en la denuncia de la desaparición, y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, por lo que insiste que "no dio tiempo a que el niño saliera de la isla". El alcalde de Santa Lucía, Silverio Matos, indicó que no hay que descartar ninguna hipótesis sobre la desaparición de Yeremi Vargas y que todas las líneas de investigación están abiertas, a la vez que pidió tranquilidad y la colaboración ciudadana con cualquier pista sobre el paradero del niño "por nimia que sea". A las tareas de búsqueda del menor, en el que participan unas 400 personas, se van a sumar otros cuarenta efectivos de Protección Civil, que rastrearán los parques y jardines del municipio, la localidad cercana de Aldea Blanca en San Bartolomé de Tirajana, y la zona del Barranco de Tirajana hacia la central eléctrica de Juan Grande. Por su parte, la Guardia Civil continúa las labores de investigación con varias líneas abiertas y "ese será el trabajo de las próximas horas", anunció Campos, con la incorporación de helicópteros y un grupo de perros especializados en este tipo de búsquedas. Además, destacó la colaboración ciudadana, con la práctica totalidad de los ciudadanos volcados en la búsqueda de Yeremi, algunos de ellos a caballo, quienes se ofrecieron voluntariamente para rastrear las zonas colindantes más difíciles de "peinar" a pie. El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana ha convocado una concentración en la plaza de San Rafael de Vecindario a las 20.00 horas para arropar y apoyar a la familia de Yeremi Vargas.