Al menos seis personas murieron hoy cerca del lugar en que se celebraba el funeral por uno de los fallecidos ayer en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes, en un nuevo ataque al final de la semana más negra que ha vivido Kabul en los últimos años.
Cuando los asistentes al acto funerario, entre ellos el jefe del Gobierno afgano, Abdulá Abdulá, y el ministro de Exteriores, Salahuddin Rabbani, se disponían a iniciar sus oraciones, hacia las 15.30 hora local (11.00 GMT), tres atacantes suicidas se inmolaron entre el público. EFE