Cientos de animales han fallecido por la oleada de incendios que comenzó el pasado fin de semana en Galicia, Asturias y Castilla y León, y ha puesto en riesgo hábitats de especies amenazadas como el urogallo cantábrico o el oso pardo, justo cuando este animal hace acopio de reservas para su hibernación.
Desde la Fundación Oso Pardo, advierten de que la ola de incendios ha causado graves deterioros a zonas de hibernación de este animal en una época crítica del año, en la que debe hacer acopio de reservas para sobrevivir a los meses invernales. EFE