El presidente del Depor, Augusto César Lendoiro, se ha pasado un pelín como el tronco de un abedul criticando a don Santiago Rey, presidente del grupo Voz. Le ha dicho de todo menos bonito. Y lo ha hecho en la revista oficial del Depor. Decimos que Lendoiro se ha pasado porque ha entrado en la vida personal y familiar de don Santiago y eso no está bien. La vida privada debería respetarse y don Augusto no lo ha hecho. Parece difícil una vuelta atrás en esta guerra entre dos presidentes de dos de las instituciones más significativas de Galicia. Una pena.