Bajo la presión de los acreedores del país y con tres meses de retraso comenzó a funcionar hoy en Grecia un sistema electrónico de ejecuciones hipotecarias, considerado una de las piezas clave para aliviar la cartera de deudas morosas de los bancos.
De las subastas tan solo están excluidas las viviendas de primera residencia, cuyo valor objetivo no supere los 300.000 euros. EFE