El Gobierno confía en que, si los independentistas logran ponerse de acuerdo para elegir al presidente de la Generalitat, éste, más allá de sus discursos, demuestre con hechos que acata la legalidad, pero, si no es así, garantiza que "no le temblará el pulso" para volver a restituirla.
Tras las elecciones del pasado domingo en Catalunya, las formaciones independentistas tienen la mayoría suficiente para que uno de sus representantes consiga ser investido presidente. EFE