El Gobierno, los partidos y las comunidades tienen el propósito de cerrar en 2018 la reforma de la financiación, cuyas negociaciones se ralentizaron a finales de 2017 por la crisis catalana y que ahora está pendiente de un nuevo Govern, que incorpore a Catalunya en el proceso pero también de los presupuestos.Para el Ejecutivo no cabe un nuevo modelo de financiación autonómica que no incluya a Cataluña, pero la negociación política, que podría empezar en las próximas semanas, requiere el mayor consenso posible y, sobre todo, sumar al PSOE y sacar adelante la financiación en los Presupuestos Generales de Estado de 2018. EFE