Casi tres de cada cinco españoles (59 por ciento) se mostraban en desacuerdo con que se diesen las condiciones para un diálogo Gobierno-ETA antes de que tuviera lugar el atentado en la T-4 del aeropuerto de Barajas, según revela la III Encuesta Nacional "Los españoles ante el terrorismo y sus víctimas". Los resultados de esta encuesta reflejan las opiniones y percepciones que tenían los españoles en diciembre del pasado año -antes del atentado de la T-4 y de la concesión de la prisión atenuada al etarra De Juana Chaos- sobre la situación política, el clima social, y el terrorismo, su final y sus víctimas. La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FTV), Maite Pagazaurtundua, y el director del Euskobarómetro, Francisco José Llera, informaron hoy de los datos más destacados de esta encuesta, que fue realizada a 833 personas a través del teléfono entre el 20 de noviembre y el 15 de diciembre de 2006. Los datos se dan a conocer ahora, según señaló Pagazaurtundúa, porque tras el último atentado de ETA decidieron postergar su publicación por respeto a las víctimas. Y merecen ser conocidos, en su opinión, porque nos aportan datos objetivos para el análisis y para que nos acerquemos de forma "más cabal" al problema del terrorismo. El estudio refleja la percepción de los españoles en materia de política antiterrorista, como que la mayoría de ellos, sin distinción de ideologías, consideraba en ese momento necesario un acuerdo PSOE-PP y la reactivación del pacto sellado por ambos, aunque lo veían improbable. El clima mayoritario de bienestar personal y optimismo económico que se plasma en el estudio, a partir de los encuestados, según Llera, contrasta con un "notable malestar político", sobre todo por el "incremento de la tensión social que causa la profunda división entre los partidos". Los encuestados mostraban un "moderado optimismo" sobre la evolución del terrorismo en el último año y sobre el final de ETA a corto y medio plazo, al tiempo que una "importante desconfianza sobre su inmediatez, sobre todo, por la falta de voluntad" de la banda de poner fin a los actos violentos y de la predisposición de la izquierda abertzale para aceptar las reglas del juego democrático. Ocho de cada diez encuestados veían "perfectamente posible" que ETA volviera a los atentados. La encuesta refleja también que las víctimas cuentan con la solidaridad de la sociedad española, que no obstante critica la "falta de coordinación entre sus organizaciones". Los españoles valoran a todas las organizaciones con calificaciones que van desde el aprobado alto (la AVT, un 5,9 por ciento) hasta notable (Gesto Por la Paz, con un 7,1). Los encuestados creen que "la justicia de las víctimas" puede contribuir a la plena recuperación de las libertades de todos y a que los terroristas pierdan la esperanza de lograr sus objetivos, rechazando que se limite "su derecho a la Justicia o las medidas de impunidad". Un 41 por ciento de los encuestados se mostraron en desacuerdo conque la situación de las víctimas sea un asunto estrictamente privado, un porcentaje importante para Pagazaurtundúa, que evidencia que el "duelo a las víctimas" tiene una parte de "política colectiva". Respecto a la situación política, casi dos de cada tres españoles perciben un incremento de la tensión social en su vida cotidiana, sobre todo por el enfrentamiento entre los dos grandes partidos. Además, casi uno de cada diez españoles dice no sentirse libre para hablar de política con nadie o casi nadie, y una proporción algo mayor es la de los que dicen percibir en su entorno miedo a participar activa y públicamente en política.