La epidemia de la gripe ha comenzado a descender en la cuarta semana del año -del 22 al 28 de enero- al contabilizarse 244 casos por 100.000 habitantes, si bien la evolución de la actividad gripal aún es creciente en Baleares y Melilla, y estable o decreciente en el resto.
Las zonas con mayor actividad gripal se observan principalmente en el País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y Catalunya, además de en Castilla y León, Castilla La Mancha, Valencia y este de Andalucía.