Cuando el presidente de EEUU, Donald Trump, dijo a principios de semana que le "encantaría" que los demócratas forzasen un nuevo cierre administrativo, poco se imaginaba que sería Rand Paul, uno de los suyos, el responsable de que el Gobierno haya tenido que bajar hoy la persiana.
Los republicanos, con el aval de la Casa Blanca, arrancaron esta semana un acuerdo a los demócratas para aprobar un presupuesto para los próximos dos años, que eleva los límites de gasto en unos 300.000 dólares y también el techo de la deuda. EFE