Amnistía Internacional considera que 2017 ha sido un mal año para la libertad de expresión en España y denuncia que "alzar la voz, incluso en redes sociales, se ha vuelto cada vez más peligroso", como muestra las 20 condenas dictadas por "enaltecimiento al terrorismo" y humillación a las víctimas.
En el balance anual sobre el cumplimiento de los derechos humanos en 159 países del mundo, Amnistía Internacional alerta de las consecuencias de la retórica del odio y el miedo -en los discursos de los gobernantes-, que amenaza con normalizar la discriminación de los grupos marginados. EFE