Cada tres horas, una niña menor de 15 años es madre en Argentina, país en el que se practican 500.000 abortos clandestinos anualmente. Impulsado por la campaña global del #MeToo y la fuerza del feminismo local, el Congreso se prepara para debatir la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.
El Código Penal vigente desde 1921 en el país suramericano considera el aborto un delito, aunque contempla que "no es punible" en dos casos: cuando es necesario evitar un peligro para la salud de la mujer o cuando el embarazo es producto de una violación. EFE