Tras más de seis años de Gobierno de Mariano Rajoy y a catorce meses de la próxima gran cita electoral, el PP ha decidido pisar el acelerador con la reforma de la financiación autonómica y ultima su propuesta para presionar al PSOE y tratar de llegar a un acuerdo antes del verano.
Ésa es la intención del partido, según han asegurado a EFE fuentes de la dirección nacional que admiten, en cualquier caso, que será difícil lograrlo, mientras que varios dirigentes regionales son aún más pesimistas y no creen que vaya a haber ya en esta legislatura un nuevo modelo de financiación autonómica, porque no se dan las condiciones para buscar o lograr el consenso. EFE