La Organización Mundial del Comercio (OMC) observa con gran atención y cautela las primeras consecuencias de la decisión de Estados Unidos de restringir el comercio del acero y el aluminio mediante una alza de aranceles, una medida que parece más y más claramente dirigida contra China.
La subida del 25% de los aranceles para el acero y del 10% para el aluminio entró en vigor el pasado día 23, al mismo tiempo que una exención temporal para algunos de los mayores exportadores de ambas materias, esenciales para la industria moderna en múltiples sectores. EFE